Dios observa a los altivos desde lejos: Reflexiones sobre el poder de la humildad en los textos bíblicos

Texto bíblico: Dios mira de lejos al altivo – En la Palabra de Dios encontramos que aquellos que se enaltecen y desprecian a los demás son objeto de desagrado para el Señor. El orgullo y la altivez son cualidades que alejan al hombre de la gracia divina. Descubre cómo la humildad nos acerca a Dios y nos permite experimentar su amor incondicional en este artículo.

La lección bíblica sobre la actitud altiva: Dios mira desde lejos

La lección bíblica sobre la actitud altiva: Dios mira desde lejos, nos enseña sobre el peligro de tener un corazón altivo y orgulloso. Esta enseñanza se encuentra en varios versículos de la Biblia, los cuales nos invitan a reflexionar sobre cómo debemos ser humildes y humildes ante Dios y ante los demás.

En el libro de Proverbios 16:18, se nos advierte que «El orgullo precede a la destrucción; y la arrogancia del espíritu, a la caída». Aquí vemos la consecuencia negativa que tiene el tener una actitud altiva y arrogante. La soberbia nos lleva por un camino de destrucción y caída.

En el Salmo 138:6, leemos que «Dios mira desde lejos a los altivos, pero reconoce y bendice a los humildes». Esta frase nos muestra que Dios no aprueba ni se complace en aquellos que se enorgullecen y se elevan a sí mismos. En cambio, Él presta atención y bendice a aquellos que tienen una actitud humilde y sencilla.

En el Evangelio de Lucas 14:11, Jesús nos enseña que «el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido». Aquí vemos la enseñanza directa de Jesús sobre la importancia de tener una actitud humilde. Aquellos que buscan exaltarse a sí mismos serán humillados, pero aquellos que se humillan y reconocen su dependencia de Dios, serán enaltecidos por Él.

Estos versículos nos invitan a examinar nuestra propia actitud y a reconocer si tenemos un corazón altivo o humilde. Es importante recordar que Dios valora la humildad y la sencillez, y no aprueba la arrogancia y el orgullo. Debemos buscar constantemente la humildad en nuestro trato con Dios y con los demás, reconociendo que todo lo que somos y tenemos es gracias a Él.

En resumen, la lección bíblica sobre la actitud altiva nos enseña que Dios mira desde lejos a los altivos, pero bendice y honra a los humildes. Debemos evitar la soberbia y el orgullo, buscando en cambio la humildad y la sencillez en nuestra vida diaria. Al hacerlo, recibiremos la gracia y el favor de Dios.

La arrogancia de un Hombre De Dios – Pastor Juan Carlos Harrigan

El orgulloso y la mirada de Dios

I. La actitud del altivo
El primer punto a tratar es la actitud del altivo. En muchas ocasiones, las personas altivas se caracterizan por su arrogancia, prepotencia y desprecio hacia los demás. El altivo confía en sí mismo y en sus propias capacidades, sin reconocer la dependencia que tiene de Dios. Esta actitud de autosuficiencia y superioridad puede llevarlo a alejarse de los caminos de Dios.

II. El distanciamiento divino
En los textos bíblicos se hace referencia a que Dios mira de lejos al altivo. Esta expresión nos muestra que Dios se siente distante de aquellos que se enaltecen a sí mismos y no reconocen su necesidad de Él. El orgullo y la soberbia son considerados pecados en la Biblia, ya que impiden una relación cercana y sincera con Dios. Es importante destacar que Dios no quiere alejarse de nosotros, sino que somos nosotros quienes nos alejamos de Él cuando nos dejamos llevar por el orgullo.

III. El llamado a la humildad
En contraposición al orgullo, la humildad es una virtud muy valorada en la Biblia. Dios llama a sus seguidores a ser humildes y reconocer su dependencia de Él. La humildad nos permite abrir nuestro corazón y mente a la voluntad de Dios, y nos acerca a Él. Para poder experimentar una relación íntima con Dios, es necesario abandonar el orgullo y humillarnos ante Él. Solo cuando reconocemos nuestra pequeñez y nos rendimos ante su grandeza, podemos experimentar el amor y la cercanía de Dios en nuestras vidas.

Preguntas Frecuentes

¿Qué significa que Dios mira de lejos al altivo según el contexto de los textos bíblicos?

En el contexto de los textos bíblicos, la expresión «Dios mira de lejos al altivo» se refiere a que Dios no aprueba ni se complace en aquellos que son arrogantes, orgullosos y presumidos. En varias ocasiones, la Biblia advierte sobre la falta de humildad y el orgullo excesivo, que son considerados pecados.

El Salmo 138:6 nos dice: «Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos». Aquí vemos que Dios presta atención y se acerca a aquellos que son humildes, pero pone distancia con los altivos. Esto significa que Dios desaprueba el carácter altivo y soberbio, ya que va en contra de su voluntad.

Asimismo, en el libro de Proverbios encontramos repetidas advertencias sobre el orgullo y la soberbia. En Proverbios 16:5, por ejemplo, se nos dice: «Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune». Dios ve como abominable la actitud altiva, y promete que no quedará impune.

Por lo tanto, el mensaje en estos textos bíblicos es claro: Dios no aprueba la arrogancia ni el orgullo desmedido. Él favorece y se acerca a aquellos que son humildes de corazón y reconocen su necesidad de Él. El altivo, en cambio, está alejado de la gracia y la bendición de Dios.

¿Cuál es la enseñanza que se desprende de la afirmación de que Dios mira de lejos al altivo en los textos bíblicos?

La enseñanza que se desprende de la afirmación de que Dios mira de lejos al altivo en los textos bíblicos es que Dios no aprueba ni se complace en el orgullo y la arrogancia.

En la Biblia, el ser altivo se refiere a aquellos que se consideran superiores, se enaltecen a sí mismos y menosprecian a los demás. Este tipo de actitud es contraria a la humildad y al amor hacia los demás que Dios desea que tengamos.

Al afirmar que Dios mira de lejos al altivo, se nos muestra que Dios no está cerca o complacido con aquellos que se enaltecen y desprecian a los demás. El altivo vive separado de la gracia y el favor divino, ya que no reconoce su necesidad de Dios y su dependencia de Él.

Esto nos enseña la importancia de mantener una actitud humilde y de reconocer nuestra dependencia de Dios en todas las áreas de nuestra vida. La humildad nos permite reconocer nuestras limitaciones y defectos, y nos ayuda a tratar a los demás con respeto y amor.

Además, nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con Dios y a examinar si estamos siendo altivos en algún aspecto de nuestra vida. Si detectamos orgullo en nuestro corazón, debemos humillarnos delante de Dios, arrepentirnos y buscar su perdón y gracia.

En resumen, esta afirmación nos recuerda que Dios rechaza la actitud altiva y nos insta a vivir en humildad y en amor para con los demás.

¿Cómo podemos aplicar el concepto de que Dios mira de lejos al altivo en nuestra vida diaria, a la luz de la Biblia?

En la Biblia encontramos varios textos que nos hablan sobre el concepto de que Dios mira de lejos al altivo. Uno de ellos se encuentra en el Salmo 138:6, donde dice: «Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo lo conoce de lejos.»

Aplicar este concepto en nuestra vida diaria implica tener una actitud humilde y evitar la altivez o arrogancia. En primer lugar, debemos reconocer que Dios es excelso, es decir, supremo y soberano sobre todas las cosas. Al entender esto, nos damos cuenta de nuestra propia pequeñez y dependencia de Él.

Además, la Palabra de Dios nos enseña que Dios atiende al humilde. Esto significa que Él presta atención y se acerca a aquellos que reconocen su necesidad de Él y se humillan delante suyo. Por lo tanto, es importante cultivar una actitud de humildad en nuestra relación con Dios. Reconocer que sin Él no somos nada y que necesitamos de su gracia y dirección en nuestra vida.

Por otro lado, el texto también señala que a los altivos, Dios los conoce de lejos. Esto nos muestra que Dios no tiene una cercanía íntima con aquellos que son arrogantes o se enorgullecen de sí mismos. Él los observa, pero desde la distancia, porque no pueden recibir su gracia y bendición si no reconocen su necesidad de Él.

Entonces, aplicar este concepto implica buscar la humildad en todas nuestras acciones y actitudes diarias. Debemos evitar la altivez y el creer que somos superiores a los demás. En lugar de eso, debemos reconocer nuestra dependencia de Dios y buscar su guía y dirección en todo momento.

Esto implica ser conscientes de nuestros propios defectos y limitaciones, y confiar en la misericordia y gracia de Dios para suplir nuestras necesidades y fortalecernos en nuestras debilidades. Además, debemos tratar a los demás con humildad, respeto y amor, reconociendo que todos somos iguales ante los ojos de Dios.

En resumen, el concepto de que Dios mira de lejos al altivo nos invita a vivir una vida humilde y dependiente de Dios. Al reconocer nuestra pequeñez y necesidad de Él, podemos experimentar su gracia y bendición en nuestras vidas.

En conclusión, el texto bíblico que afirma que «Dios mira de lejos al altivo» nos invita a reflexionar sobre la actitud arrogante y orgullosa que convierte al ser humano en distante y ajeno a la presencia de Dios. Esta enseñanza nos insta a abandonar todo sentido de superioridad y humillarnos ante la presencia divina, reconociendo que solo a través de la humildad podemos experimentar su gracia y misericordia. A medida que aprendemos a ser humildes y humildes, nos abrimos a la cercanía de Dios y a una relación más íntima con Él. Como dice el Salmo 138:6, «Porque Jehová mira al ***humilde***, pero al ***soberbio*** lo conoce de lejos».

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