Juan 16:17-18: Un alentador texto bíblico para fortalecer la fe

En Juan 16:17-18, Jesús les habla a sus discípulos sobre la tristeza que sentirán cuando Él ya no esté físicamente con ellos, pero también les asegura que su tristeza se convertirá en gozo cuando lo vuelvan a ver. Este texto bíblico nos recuerda que aunque pasemos por momentos difíciles, siempre hay esperanza y felicidad en la presencia de Jesús.

Juan 16:17-18: La promesa de la alegría eterna en medio de las pruebas

Juan 16:17-18 dice: «Entonces, algunos de sus discípulos se dijeron entre sí: ¿Qué es esto que nos dice: ‘Dentro de poco no me veréis y de nuevo dentro de poco me veréis’, y: ‘Porque voy al Padre’?».

En este pasaje, Jesús está compartiendo con sus discípulos sobre su próxima partida y regreso al Padre. La noticia de que no estaría físicamente presente les causó confusión y preocupación.

Sin embargo, en medio de las pruebas y la incertidumbre, Jesús les ofrece una promesa de alegría eterna. Aunque ellos no comprendían plenamente en ese momento lo que Jesús les estaba diciendo, más adelante entenderían que su partida abriría el camino para el envío del Espíritu Santo y para el cumplimiento de la obra redentora.

En esta enseñanza, podemos destacar la importancia del tiempo presente y futuro en la vida cristiana. Jesús habla de un «dentro de poco» que indica que la partida no sería permanente, y un «de nuevo dentro de poco» que nos revela su promesa de un encuentro futuro.

A través de estas palabras, Jesús nos muestra que, aunque enfrentemos pruebas y dificultades en este mundo, nuestra esperanza está en la alegría eterna que nos espera. Esta promesa nos anima a perseverar y confiar en Dios, sabiendo que nuestro sufrimiento no es en vano y que seremos recompensados en el futuro.

En medio de las pruebas, Jesús nos asegura: «De nuevo, dentro de poco me veréis». Podemos encontrar consuelo en estas palabras, sabiendo que nuestra fe no será en vano y que habrá un encuentro glorioso con nuestro Señor.

En resumen, Juan 16:17-18 nos presenta la promesa de Jesús de una alegría eterna en medio de las pruebas. Nos recuerda que, a pesar de las dificultades y la confusión que podamos enfrentar, Dios tiene un plan para nosotros y nos promete un encuentro futuro lleno de gozo.

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El Espíritu de Verdad revela la plena verdad

En Juan 16:17-18, Jesús les habla a sus discípulos sobre la venida del Espíritu Santo y cómo este les guiará en toda verdad. En este pasaje, se nos enseña que el Espíritu de Verdad revelará la plena verdad a aquellos que creen en Jesús.

Juan 16:13 dice: «Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir». El Espíritu Santo es enviado por Dios para revelar la verdad de Dios a los creyentes. Su función principal es guiar a los seguidores de Cristo hacia la verdad completa, llevándolos a comprender las enseñanzas de Jesús y la voluntad de Dios para sus vidas.

Es crucial entender que el Espíritu de Verdad no hablará de su propia cuenta, sino que transmitirá todo lo que oiga de Dios. Esto resalta la autoridad y la fidelidad de la palabra de Dios. El Espíritu Santo no contradice ni añade a la Palabra de Dios, sino que la ilumina y la hace comprensible para nosotros.

Para recibir la plena revelación de la verdad, debemos estar abiertos y receptivos al liderazgo del Espíritu Santo. Esto implica tener una relación íntima con Dios, buscar su dirección a través de la oración y estudiar diligentemente su Palabra. Debemos estar dispuestos a dejar de lado nuestras propias ideas preconcebidas y permitir que el Espíritu de Verdad nos guíe en cada aspecto de nuestras vidas.

La importancia de discernir el espíritu de verdad del espíritu del error

En Juan 16:17-18, Jesús advierte a sus discípulos sobre aquellos que no creerán en él y seguirán un espíritu de error. Es fundamental que los creyentes aprendamos a discernir entre el Espíritu de Verdad y el espíritu del error.

Juan 16:18 dice: «No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros». Jesús promete que no nos dejará solos, sino que vendrá a nosotros a través del Espíritu Santo. El Espíritu de Verdad es un compañero constante en nuestra vida cristiana, guiándonos y protegiéndonos del engaño espiritual.

Es necesario tener una sólida base en la palabra de Dios para poder discernir entre la verdad y el error. Esto implica estudiar y meditar en la Biblia regularmente, nutriendo nuestra fe y conocimiento de la verdad revelada por Dios. También debemos cultivar una relación personal con Dios, siendo sensibles a la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Además, es importante someter todo lo que escuchamos o leemos a la autoridad de la Escritura. Si algo contradice claramente las enseñanzas bíblicas, debemos rechazarlo como un espíritu de error. El Espíritu de Verdad nos ayudará a discernir entre la verdad y el error, pero también debemos estar dispuestos a buscar sabiduría y asesoramiento de líderes espirituales maduros y serios en la fe.

La promesa de la presencia continua del Espíritu Santo

En Juan 16:17-18, Jesús les asegura a sus discípulos que no los dejará huérfanos, sino que vendrá a ellos a través del Espíritu Santo. Esta promesa se extiende a todos los creyentes, ya que el Espíritu de Verdad está presente y activo en la iglesia hasta el día de hoy.

Juan 16:17 dice: «Un poco más, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis». Jesús estaba hablando de su muerte, resurrección y ascensión al cielo. Aunque los discípulos no podrían ver físicamente a Jesús, él prometió que vendría a ellos de una manera espiritual para estar con ellos siempre.

El Espíritu Santo fue enviado por Jesús después de su ascensión para ser nuestro consolador, guía y maestro. Su presencia en nuestras vidas es una manifestación tangible del amor y la fidelidad de Dios hacia nosotros. A través del Espíritu Santo, tenemos acceso directo a la comunión con Dios y la guía divina en nuestras vidas diarias.

Como creyentes, podemos confiar en la promesa de que nunca estaremos solos. El Espíritu de Verdad está con nosotros, capacitándonos para vivir una vida conforme a la voluntad de Dios. Debemos aprender a depender del Espíritu Santo, permitiéndole que nos guíe, llene y capacite para vivir en la verdad y cumplir el propósito divino en nuestras vidas.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el significado del versículo 17 en el contexto de la enseñanza de Jesús a sus discípulos?

El versículo 17 es parte de la enseñanza de Jesús a sus discípulos en el Evangelio de Mateo. Para entender su significado, es importante analizar el contexto más amplio.

En Mateo 5:17, Jesús declara: «No piensen que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir». Con esta afirmación, Jesús está dejando claro que su misión no es invalidar o anular la ley y las enseñanzas de los profetas del Antiguo Testamento, sino más bien cumplirlas y darles un nuevo significado.

A lo largo de su enseñanza en el Sermón del Monte, Jesús retoma diferentes leyes y mandamientos del Antiguo Testamento y las eleva a un nivel más profundo y espiritual. El versículo 17 se encuentra en este contexto, donde Jesús continúa explicando su relación con la ley y los profetas.

En este versículo, Jesús dice: «Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido». Jesús está enfatizando la perpetuidad y la importancia de la ley de Dios, afirmando que incluso la más mínima parte de ella permanecerá vigente hasta que todo se haya cumplido.

Jesús no está diciendo que la ley deba ser observada de manera legalista y meramente externa, sino que debe ser comprendida en su pleno sentido y propósito. Él mismo vendrá a cumplir la ley mediante su vida, muerte y resurrección, estableciendo un nuevo pacto basado en el amor y la gracia de Dios.

En resumen, el versículo 17 del capítulo 5 de Mateo nos enseña que Jesús vino para cumplir la ley y los profetas, dando un significado más profundo y espiritual a las enseñanzas del Antiguo Testamento. Esto no significa que la ley sea invalidada, sino que se lleva a su pleno cumplimiento a través de la obra de Jesús.

¿Por qué los discípulos no entendieron lo que Jesús les estaba diciendo en el versículo 18?

En el versículo 18, podemos encontrar el siguiente pasaje: «Y les decía: ‘De cierto os digo que uno de vosotros me entregará'». Este versículo pertenece al momento en el que Jesús está compartiendo la Última Cena con sus discípulos antes de su arresto y crucifixión.

La falta de comprensión por parte de los discípulos se debe a varias razones:

1. Concepción errónea del Mesías: Los discípulos esperaban un Mesías político y poderoso que restauraría el reino terrenal de Israel. Por lo tanto, cuando Jesús les habla de su inminente traición y muerte, no logran entenderlo. Su idea preconcebida de un rey poderoso no encajaba con la idea de un Mesías sufriente y sacrificado.

2. Dificultad para aceptar la realidad: En general, los seres humanos tendemos a resistirnos a lo desconocido y a situaciones dolorosas. Los discípulos estaban acostumbrados a ver a Jesús como un líder victorioso y exitoso, por lo que les resultaba difícil asimilar la idea de su traición y muerte.

3. Influencia de Satanás: Jesús menciona en el versículo 18 que uno de los discípulos lo traicionaría. Esto indica que había una influencia diabólica en juego. Satanás estaba trabajando en el corazón de Judas Iscariote para que lo entregara a las autoridades judías. Esta influencia espiritual también puede haber contribuido a la falta de comprensión por parte de los otros discípulos.

Sin embargo, es importante destacar que, aunque los discípulos no entendieron en ese momento, posteriormente, con la resurrección de Jesús y la venida del Espíritu Santo, su entendimiento se amplió y llegaron a comprender el propósito redentor de la muerte y resurrección de Jesús.

En conclusión, los discípulos no lograron entender lo que Jesús les estaba diciendo en el versículo 18 debido a su concepción errónea del Mesías, la dificultad para aceptar una realidad dolorosa y la influencia de Satanás. Sin embargo, con el tiempo y la intervención divina, su comprensión se expandió y llegaron a entender el plan de salvación de Dios a través de Jesús.

¿Cómo podemos aplicar las palabras de Jesús en este pasaje a nuestra vida diaria como creyentes?

Podemos aplicar las palabras de Jesús en nuestro día a día como creyentes al seguir sus enseñanzas y ejemplos. En el contexto de los textos bíblicos, encontramos muchos pasajes donde Jesús nos exhorta a amar a Dios sobre todas las cosas y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Esto implica poner en práctica el amor hacia Dios y hacia los demás en todas nuestras acciones y decisiones.

En Mateo 22:37-39, Jesús dice: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Esta enseñanza nos llama a priorizar nuestra relación con Dios y a tratar a los demás con amor y compasión. Podemos aplicar esto en nuestra vida diaria buscando tiempo de calidad con Dios a través de la oración y la lectura de la Biblia, y tratando a los demás con amabilidad, respeto y comprensión.

Además, en Mateo 5:14-16, Jesús nos dice: «Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos». Aquí, Jesús nos llama a ser testigos vivientes de su amor y verdad en el mundo. Podemos aplicar esto viviendo de manera coherente con nuestra fe, mostrando el amor de Cristo en nuestras acciones y compartiendo el evangelio con otros.

En resumen, aplicar las palabras de Jesús en nuestra vida diaria implica amar a Dios y amar a los demás, priorizando nuestra relación con Él y viviendo como testimonio de su amor y verdad. Que nuestras acciones reflejen las enseñanzas de Jesús y que así glorifiquemos a nuestro Padre celestial.

En conclusión, el texto bíblico de Juan 16:17-18 nos muestra una promesa de Jesús a sus discípulos en medio de la tristeza que sentían por su partida. Jesús les asegura que su tristeza se convertirá en gozo cuando Él regrese a ellos. Esta promesa nos recuerda que, aunque atravesemos momentos difíciles, podemos confiar en que el Señor siempre traerá consuelo y alegría a nuestras vidas. Al meditar en estas palabras, encontramos fortaleza y esperanza para enfrentar cualquier adversidad. ¡Que esta promesa sea un recordatorio constante de la fidelidad y amor eterno que Dios tiene hacia nosotros!

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